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Luna tucama por Billy Quinteros y mi hermosa madre.

Demasiado corazón - Tomás Lipán.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Íntegro.






    Lo cierto es que él era un hombre despreciable, había convertido la maldad en su estilo de vida y cada acto ruin eran una muestra de lo comprometido que estaba con la causa. 
    Por mas que su presencia ofendiera a muchos pares de ojos, nadie podía cuestionarle al tipo que jugara a dos puntas, porque siempre se había mostrado del mismo modo. Por lo tanto cuando se debía tratar con él alguna cuestión, uno siempre sabía muy bien como venía la mano. Podemos agregar entonces que era además de un hombre despreciable, un hombre de comportamiento sincero.

                                                                                                                               Gorrión de papel.
   

2 comentarios:

  1. Viste como son las cosas25 de diciembre de 2011, 22:14

    Ofendía a los ojos porque era muy feo?

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  2. En cierto modo su fealdad era otra. Pero si, era feo.

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Milonga de mis amores.